Olga Alejandrina
Letelier Caruz
Olga tenía 16 años y cursaba segundo medio en 1973. Su interés humanitario por ayudar a su comunidad la acercó a la vida política, donde era conocida como “Lauchita”. El golpe de Estado la sorprendió en el Liceo de San Antonio siendo parte del Frente de Estudiantes Revolucionarios (FER), un brazo estudiantil del MIR.
Durante los días siguientes, se organizó con sus compañeros para enfrentar la situación que vivía el país y fue testigo de persecuciones, detenciones y desapariciones de personas cercanas. El gran operativo de inteligencia y represión hacia los opositores de la dictadura establecida por la Junta Militar, incluían la emisión de bandos para citar a civiles a interrogatorios. El nombre de Olga fue publicado por el ejército, por lo que el 12 de octubre de 1973 fue detenida por soldados de la Escuela de Ingenieros Militares de Tejas Verdes mientras permanecía en su liceo. Luego, fue trasladada al campo de prisioneros instalado en esa unidad militar.
Permaneció bajo detención ilegal durante varios meses en el campo de prisioneros de Tejas Verdes, donde fue llevada en reiteradas oportunidades al subterráneo del casino de oficiales para ser sometida a interrogatorios, torturas y apremios ilegítimos que dejaron secuelas permanentes en su cuerpo, producto de la violencia física, psicológica y sexual sufrida.
A pesar de todo el trato cruel e inhumano que debió soportar, jamás se apagó su espíritu cívico. Actualmente, participa de manera activa en grupos comunitarios, en política y en organizaciones de Derechos Humanos en San Antonio, con el firme propósito de conseguir justicia, avanzar hacia una sociedad más libre y contribuir a que los jóvenes puedan vivir un futuro mejor que el que ella vivió.





